
Símbolo de los más altos ideales, honesto, recto, poseedor de una gran sensibilidad humana y de vigoroso sentimiento; valiente, desprendido, sacrificado por los más nobles y altos principios de dignidad y patriotismo, nació en la ciudad de Santo Domingo, Capital de la República Dominicana, el 11 de Junio de 1932, en la casa que hoy aparece con el número 253-A de la calle Dr. Delgado, en Gazcue. Es el tercero de cinco hermanos, hijo del entonces Mayor del Ejército Nacional, Fausto E. Caamaño Medina y doña Enerolisa Deñó Chapman.
A la edad de cinco años, su familia ya comenzaba a recortarle el nombre y a llamarlo Francis, para esa época inició sus estudios en el colegio Luis Muñoz Rivera, más adelante en el colegio De la Salle.
En 1949 a los 17 años, pese a la enérgica oposición de su padre, inicia su carrera militar, ingresando a la Marina de Guerra, en la escuela de cadetes, la cual terminó en el año 1952, alcanzando el grado de Alférez de Fragata.
Dentro de la Marina de Guerra ocupó diferentes posiciones, como fueron:
-Agregado Naval Auxiliar de la Embajada Dominicana en Washington, sirviendo de edecán al Generalísimo Rafael Leonidas Trujillo en un viaje de tres meses por EEUU.
-Ayudante del comandante del primer Batallón de Infantería de Marina, en ese mismo año 1953, logró su primera medalla de Experto en tiro con fusil reglamentario.
Para ese año, pese a la desaprobación de sus padres, ya que él era de la élite trujillista y ella apenas la hija de una humilde trabajadora manual, comenzó sus relaciones amorosas con la que seis años más tarde se convertiría en su esposa hasta la hora de su muerte, la joven petromacorisana María Paula Acevedo Guzmán, cariñosamente Chichita, con quien procreó tres hijos, Alberto, Francis (siendo este el único en seguir los ideales de su padre, convirtiéndose en militar de carrera), y Paola.