“Cuidarse a uno mismo no es un acto de indulgencia, es un acto de preservación.” Audre LordeEl regreso al período laboral suele venir acompañado de muchas tareas: organizar materiales, revisar planificaciones, preparar espacios, coordinar reuniones y anticipar lo que necesitará el nuevo año escolar. Todo eso es importante, pero antes de mirar únicamente hacia el aula, también vale la pena mirar hacia dentro.
Las y los docentes no regresan
solo con cuadernos, carteles, listas y recursos. Regresan con energía,
expectativas, emociones, recuerdos del año anterior y nuevas preguntas sobre lo
que viene. Por eso, iniciar bien no depende únicamente de tener todo listo en
lo material, también implica preparar la mente, recuperar el propósito y
disponerse a acompañar desde un lugar más sereno. Antes de comenzar con la
prisa, regalémonos un momento para preguntarnos: ¿cómo quiero llegar a este
nuevo año escolar?
Para iniciar este período con más
calma y sentido, podemos tomar en cuenta algunas ideas:
- Reconoce cómo llegas. Antes de enfocarte en todo lo que hay que hacer, date un momento para identificar cómo te sientes. Tal vez llegas con entusiasmo, con cansancio, con dudas o con nuevas metas. Nombrarlo ayuda a iniciar con más conciencia.
- Recupera tu propósito. Pregúntate qué quieres cuidar este año en tu práctica docente. Puede ser la paciencia, la claridad al explicar, la relación con tus estudiantes, el trabajo con las familias o tu propio bienestar. Tener un propósito sencillo puede orientar mejor las decisiones del día a día.
- Organiza sin saturarte. Preparar el aula, los materiales y la planificación es necesario, pero no todo tiene que resolverse en un solo día. Prioriza lo esencial, distribuye las tareas y deja espacio para ajustar sobre la marcha.
- Conversa con tu equipo. El inicio se vive mejor cuando no se carga en soledad. Compartir expectativas, preocupaciones, acuerdos y necesidades con otros docentes ayuda a fortalecer el sentido de equipo desde el comienzo.
- Cuida tu energía desde el primer día. Volver no significa exigirte al máximo de inmediato. Dormir bien, hacer pausas, alimentarte mejor y reservar momentos para ti también forma parte de prepararte para acompañar a tus estudiantes.
- Recuerda que tu presencia también educa. La forma en que llegas al aula comunica. Cada docente que inicia con calma, claridad y disposición puede ayudar a crear un ambiente más seguro y acogedor para sus estudiantes.
Empezar por ti no significa
ponerte por encima de los demás. Significa reconocer que para acompañar bien,
también necesitas estar presente, disponible y cuidado. Este nuevo inicio no
nos pide perfección, nos invita a volver con propósito, apoyarnos en el equipo
y recordar que la escuela se prepara mejor cuando quienes la sostienen también
se preparan por dentro.
De: Instituto 512
